Se nos va el 2009 y entramos en la segunda decena del siglo XXI, inmersos en una de las crisis más graves de nuestra era; una crisis sistémica que recorre todas las estructuras creadas durante este tiempo, sobretodo a las financieras.
Porque si hay una clave evidente es que el sistema financiero capitalista de la especulación ha sido el verdadero culpable de esta crisis. Que luego hay variaciones zonales, donde la apuesta por las nuevas tecnologías, las energías alternativas, el "ladrillo" o cualquier otra ocurrencia maravillosa para la apuesta ganadora, eso es innegable. Pero eso es parte también del sistema financiero.
Que las grandes corporaciones hayan amasado sus fortunas a través de la especulación y no por el objeto de sus iniciativas es algo que se sale de cualquier análisis que se pudiera hacer previo a la caida del muro de Berlín. Durante mucho tiempo las cosas estaban claras, ya que la inestabilidad de resolvía con una guerra, caliente o fría, con un cambio de gobierno orquestado desde un despacho, oval o rectangular, pero las cosas habían sido así durante más de siglo y medio. Pero cayó el muro, y se desató la furia por absorber todo posible resquicio de ganancia, a toda costa, y con porcentajes inimaginables 10 años atrás.
Así las cosas, hemos acabado en una situación crítica económicamente, donde el desempleo se ceba con los de siempre, y la reducción de beneficios amenaza con transformar todas las estructuras del poder económico. Este año será recordado como el de Obama y la crisis, pero también por el fracaso de la cumbre de Copenhage. Un presidente negro no garantiza nada, es una posibilidad, una esperanza, una muestra de que las cosas pueden cambiar. Pero ya hubo un secretario de estado y general negro, y no fue nada esperanzador verle mentir sobre la guerra. Pero como no han resultado diferentes Indira Gandhi, Margareth Thatcher o Michelle Bachellet, de sus coetaneos por el hecho de ser mujeres.
Nos hemos empeñado en demostrar que la igualdad (de sexos, géneros, colores, religiones,...) es posible, y lo hemos rebajado a igualitarismo barato. Las situaciones difíciles las resuelven las personas, sean del orígen étnico, sexo, inclinación sexual que sean. Son hitos en el camino, pero no la solución. Hoy nos comentaba nuestro amigo Carlos, que se habían reunido ayer los "viejos inumisos" a comer. Gente que hace 20 años se enfrentaba a la policía en manifestaciones, al ejército en juicios, al mundo por su rebeldía por no acatar el que te obligarán a un servicio social por no querer un servicio militar. En realidad, no querían ejercitos. Pero si su lucha tuvo éxito al conseguir que desapareciera la "mili", fracasó, porque se les colaron las mujeres en el ejército; mujeres deseosas de demostrar que valían tanto o más que los hombres. Hoy ya hay una mujer teniente coronel(a).
La crisis es sólo una cara de la poliédrica forma de nuestro sistema, que intenta sobrevivir y medrar a toda costa; principalmente a la nuestra. Por eso, sigue siendo un buen momento para la crítica al sistema; para seguir recordando que existe la alternativa del decrecimiento, que podemos acabar con los ejércitos, que todas somos personas, y que nuestro planeta, el único que tenemos, necesita de nuestra ayuda para sobrevivir. Sigue siendo un buen momento para la revolución. El año que viene os hablo de ella.
Este Cuaderno es el medio de expresión que utiliza su autor para lanzar, desde ese sitio privilegiado que es cualquiera de los escaques del tablero de ajedrez, los pensamientos y opiniones sobre el mundo en el que vive. Un tablero de ajedrez es un espacio limitado aparentemente, pero que permite una combinación ilimitada de situaciones, como la vida misma, poniendo en juego todas las potencialidades que tenemos, representadas por las piezas que ambas personas posicionan.
jueves, 31 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
Lotería: un impuesto placentero
No me cabe duda; el común es bastante incoherente. Las colas de primeros de mes en Callao, en Madrid, que en un principio pensé que eran para el cine, y que resultaron ser para cierta administración de loterías que parece repartir mucho dinero todos los años, me hicieron ver cuan extraños somos. Era una cola variopinta en edades y orígenes; emigrantes y locales, parejas, personas mayores, jóvenes... todos parecían resistir el frio sin problema a cambio de la espera, que me resisto a calificar de esperanza, puesta en un suculento anticipo de impuestos, que con seguridad, todos ignoraban hacer en aquel acto.
Es la misma rutina de cada año; derroche de luz, derroche de compras, derroche de comidas de empresa, para al fin derrochar en lotería, y todo como tránsito a la Navidad. Es la moderna novena del niño, el nuevo adviento, sustituyendo la luz del espíritu por la luz de neón o de led. Y todo para llegar al día 22 con posibilidades para ser rico, en realidad para cumplir con nuestras ambiciones y con el resto desbordar al mundo; pero primero nuestras ambiciones.
Si estuviera en mi mano borraría la lotería, pero especialmente la de Navidad y la del Niño. En general, porque engañar para cobrar impuestos necesarios es una necedad y una estafa. Y en particular, porque la natividad de la Esperanza es algo tan hermoso, que resulta soez embadurnarlo con el grito monocorde y estridente de unas pobres criaturas que no parecen crecer con el paso de los años, para apedrearnos con su cantinela durante toda una mañana, y que traen una cortina de humo para insensatos, que realmente sirve para hacer las carreteras por las que nos trasladamos, o pagar las luces que derrochamos en estas mismas fechas, o para el sueldo de los médicos que nos atienden, o para la cooperación internacional que generamos, o para los convites de la Casa Real.
Todo eso que nos negaríamos a pagar, de decirnos que es para lo que es. Mundo de engaños, mundo destruido que nos negamos a reconstruir, ese es en el que nos movemos. Inconscientes, sin querer saber quien nos gobierna de verdad, quien decide nuestras idas y venidas; nos movemos por ese mundo que nos reclama las deudas y no nos paga por lo que hacemos.
Pero a pesar de todo, algunos y algunas volveremos a creer en la magia esta Navidad, y tendremos Caridad, atisbaremos la Fe, y nos sorprenderemos de lo difícil y necesario que es alcanzar la Esperanza. Y termino con una fórmula que siempre me trajo esta sensación que describo; más temprano que tarde,....
Es la misma rutina de cada año; derroche de luz, derroche de compras, derroche de comidas de empresa, para al fin derrochar en lotería, y todo como tránsito a la Navidad. Es la moderna novena del niño, el nuevo adviento, sustituyendo la luz del espíritu por la luz de neón o de led. Y todo para llegar al día 22 con posibilidades para ser rico, en realidad para cumplir con nuestras ambiciones y con el resto desbordar al mundo; pero primero nuestras ambiciones.
Si estuviera en mi mano borraría la lotería, pero especialmente la de Navidad y la del Niño. En general, porque engañar para cobrar impuestos necesarios es una necedad y una estafa. Y en particular, porque la natividad de la Esperanza es algo tan hermoso, que resulta soez embadurnarlo con el grito monocorde y estridente de unas pobres criaturas que no parecen crecer con el paso de los años, para apedrearnos con su cantinela durante toda una mañana, y que traen una cortina de humo para insensatos, que realmente sirve para hacer las carreteras por las que nos trasladamos, o pagar las luces que derrochamos en estas mismas fechas, o para el sueldo de los médicos que nos atienden, o para la cooperación internacional que generamos, o para los convites de la Casa Real.
Todo eso que nos negaríamos a pagar, de decirnos que es para lo que es. Mundo de engaños, mundo destruido que nos negamos a reconstruir, ese es en el que nos movemos. Inconscientes, sin querer saber quien nos gobierna de verdad, quien decide nuestras idas y venidas; nos movemos por ese mundo que nos reclama las deudas y no nos paga por lo que hacemos.
Pero a pesar de todo, algunos y algunas volveremos a creer en la magia esta Navidad, y tendremos Caridad, atisbaremos la Fe, y nos sorprenderemos de lo difícil y necesario que es alcanzar la Esperanza. Y termino con una fórmula que siempre me trajo esta sensación que describo; más temprano que tarde,....
viernes, 18 de diciembre de 2009
De Democracia y esas zarandajas
Hoy la democracia es una baratija que se mueve de puerta en puerta sin encontrar morada apacible, al igual que la libertad y la solidaridad. Durante los últimos días nos han insistido que una consulta popular o referendum, que una iniciativa popular avalada por 180000 firmas o que el sentimiento de pertenencia a una identidad cultural o nación, no son muestras de democracia; que prohibir es malo cuando se trata de la posibilidad de hacerlo con el "acervo cultural" y las "tradiciones más arraigadas", poniendo en peligro el ejercicio "de la más básica libertad de elección".
Sólo puedo decir que como a Aminetou Haidar me dan ganas de vomitar, pero sin haberme sometido al honorable y valiente ejercicio de una huelga de hambre.
También me están intentando vender durante la última semana que ahora sí que es momento de ponerse a defender el medio ambiente, pero en reuniones bien preparadas y cerradas, con un quorum bien delimitado y con unas invitaciones bien contadas; que preparar un documento entre unos pocos para que los demás lo aprueben es el ejercicio más democrático que existe, porque lo hacen quienes son aparentemente dueños del marchamo identificativo de la democracia.
Pues bien, entonces me tendré que declarar abiertamente no democrático. Si eso es democracia yo no participo, me niego a ser parte de este juego cada vez más impresentable que pretenden vendernos como Democracia.
Porque evidentemente la libertad de elección de un toro está perfectamente defendida por nosotros humanos, especie elegida por Dios o la Ciencia, lo mismo me da, para hacer lo que considere oportuno. Lo mismo que con nuestro entorno; que sigo siendo el club de los principales emisores de gases y soy el que más problemas pone, pues es precisamente eso lo que me faculta para ahora decidir qué es lo que hay que hacer y quien tiene que hacer qué y cómo para solucionarlo. ¿Pero es que a alguien le puede caber alguna duda?
Y consultar al común de los mortales sobre una decisión cualquiera, ¿para qué? Ya eligieron a quien debía hacerlo. No cabe preguntar, salvo en encuestas bien diseñadas que puedan prever científicamente lo que va a resultar en las elecciones que se organizan desde el estado. Y si encima se le ocurre a la gente misma el organizar el "circo", ... pues no hay peor y más deleznable acto anti-democrático. Es como pensar que alguien que se pone en huelga de hambre para demandar justicia lo hace por el interés general; pero ¿qué mente perversa puede pensar eso? Lo hace para joderle las navidades a la población y los negocios a nuestro país. Sólo se le ocurre a esta señora saharahui poner en peligro el acuerdo que nos permita comprar los tomates a 5 en vez de a 15 céntimos, para explotar en condiciones a los agricultores marroquís y así dejar descansar a los extremeños y andaluces.
Realmente, realizar una cumbre como la de Copenhage es un despilfarro para lo que se ha conseguido que es prácticamente nada. Los ricos apostando por lo suyo y los demás también. Total el planeta era lo de menos.
Asi que los toros deberán apostar por sí mismo, al igual que los saharahuis. Suena un poco a diluvio universal, pero es lo que alguien de a pie espera; que cada uno arregle sus problemas, egoísmo en estado puro.
En todo caso, y aunque e clame en el desierto no desisto de las funciones que se me encargaron en el bautismo; profeta, sacerdote y rey. De momento la primera es con la que me siento más cómodo, la segunda aún me resulta compleja, y a la tercera la fe no ha sido capaz de iluminarme lo suficiente como para que se convierta en proyecto. No penséis que el pesimismo me invade; es sólo rabia.
Sólo puedo decir que como a Aminetou Haidar me dan ganas de vomitar, pero sin haberme sometido al honorable y valiente ejercicio de una huelga de hambre.
También me están intentando vender durante la última semana que ahora sí que es momento de ponerse a defender el medio ambiente, pero en reuniones bien preparadas y cerradas, con un quorum bien delimitado y con unas invitaciones bien contadas; que preparar un documento entre unos pocos para que los demás lo aprueben es el ejercicio más democrático que existe, porque lo hacen quienes son aparentemente dueños del marchamo identificativo de la democracia.
Pues bien, entonces me tendré que declarar abiertamente no democrático. Si eso es democracia yo no participo, me niego a ser parte de este juego cada vez más impresentable que pretenden vendernos como Democracia.
Porque evidentemente la libertad de elección de un toro está perfectamente defendida por nosotros humanos, especie elegida por Dios o la Ciencia, lo mismo me da, para hacer lo que considere oportuno. Lo mismo que con nuestro entorno; que sigo siendo el club de los principales emisores de gases y soy el que más problemas pone, pues es precisamente eso lo que me faculta para ahora decidir qué es lo que hay que hacer y quien tiene que hacer qué y cómo para solucionarlo. ¿Pero es que a alguien le puede caber alguna duda?
Y consultar al común de los mortales sobre una decisión cualquiera, ¿para qué? Ya eligieron a quien debía hacerlo. No cabe preguntar, salvo en encuestas bien diseñadas que puedan prever científicamente lo que va a resultar en las elecciones que se organizan desde el estado. Y si encima se le ocurre a la gente misma el organizar el "circo", ... pues no hay peor y más deleznable acto anti-democrático. Es como pensar que alguien que se pone en huelga de hambre para demandar justicia lo hace por el interés general; pero ¿qué mente perversa puede pensar eso? Lo hace para joderle las navidades a la población y los negocios a nuestro país. Sólo se le ocurre a esta señora saharahui poner en peligro el acuerdo que nos permita comprar los tomates a 5 en vez de a 15 céntimos, para explotar en condiciones a los agricultores marroquís y así dejar descansar a los extremeños y andaluces.
Realmente, realizar una cumbre como la de Copenhage es un despilfarro para lo que se ha conseguido que es prácticamente nada. Los ricos apostando por lo suyo y los demás también. Total el planeta era lo de menos.
Asi que los toros deberán apostar por sí mismo, al igual que los saharahuis. Suena un poco a diluvio universal, pero es lo que alguien de a pie espera; que cada uno arregle sus problemas, egoísmo en estado puro.
En todo caso, y aunque e clame en el desierto no desisto de las funciones que se me encargaron en el bautismo; profeta, sacerdote y rey. De momento la primera es con la que me siento más cómodo, la segunda aún me resulta compleja, y a la tercera la fe no ha sido capaz de iluminarme lo suficiente como para que se convierta en proyecto. No penséis que el pesimismo me invade; es sólo rabia.
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